jueves, 28 de octubre de 2010

A ese hijodeputa que conozco de cerca (y perdón a su madre)

Conozco a cierto HIJODEPUTA que se dedica a ir abusando de su propia hija.

No está enfermo ni es una persona; ni un animal, porque los animales son tan nobles que no pueden ser comparados con él. Es una cosa amorfa, fea, asquerosa... pero lo que más feo tiene es el alma. Es una ABERRACIÓN de hombre porque no la tiene.

Me encantaría matarlo... coger un bate y partirle la cabeza golpeándolo una y otra vez, hasta que la sangre me salpique. Le ODIO tanto que agradecería al cielo que lo dejara pudrirse en la tierra con una enfermedad que lo hiciera sufrir lo que le queda de vida.

Quiero que vuelva a ser niño y que, con la mente de un adulto, sepa lo que sufrir tan horriblemente como lo hace una chiquilla de cuatro o cinco años; quiero que se meta en el cuerpo de una niña de ocho o nueve años y sienta la vergüenza de ser espiada en un baño o tocada por las noches, en su propia cama, sin consentimiento, mientras cierra los ojos tratando de hacerse la dormida; sólo quiero que se sienta desdichado, que llore, que suplique, que se ahogue aún más en llanto; quiero que esté en el cuerpo de una adolescente de dieciséis años y sienta culpabilidad porque piensa que ella tiene la culpa de lo que le ocurrió alguna vez, cuando tan sólo era una niña.

Le deseo todo lo peor; más que a ninguna otra persona.

4 comentarios:

  1. No sé ni que decir. Sólo quiero llorar.

    Bueno, a lo mejor si hay mucho que decir.
    Las personas no deberían tener que convivir con alguien así. He oído que sus problemas tienen o tuvieron. Que a veces son así porque de hecho tuvieron esa edad y pasaron por eso, y se rompieron. Pero, la verdad, me parece una excusa vacía, porque un ser humano puede elegir acabar con un ciclo de horror.

    Alguien debe abrazar a esta chica y explicarle que no fue su culpa. Alguien debe cuidar de estos niños.

    Todos debemos.

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  2. Es algo terrible Esther; es inhumano. A veces me quedo mirando a mis hijos mientras duermen y me asusta pensar en todas las cosas terribles que acechan en su pequeño y creciente universo. En lo frágil que es su pequeño corazón de cristal. Pero lo más aterrador es ver que quien debiera ser su mayor protector es su peor enemigo.

    De verdad que es terrible.

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  3. Uf, Esther, eso es muy duro. No, no tiene justificación, ni perdón ni nada por el estilo. No tengo hijos, pero si alguien se atreviera a tocar así a mi sobrina, de verdad que creo que sería capaz de hacer cualquier cosa.
    Dios! A los niños habría que cuidarlos y protegerlos, no dañarlos de ninguna manera. Esa gente no tiene perdón.
    Besos, guapa

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  4. Como madre y ser humano, mis tripas se retuercen y mi cabeza solo hace desear tener a este hijo e punta delante...

    Como se puede hacer eso a una criatura tan indefensa, que además, es parte ti, tu propio hijo...

    Eso no es un ser humano. Es un proyecto inacabado de aberración de la naturaleza... despreciable y asqueroso.
    Que se pudra en el infierno.

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