domingo, 13 de septiembre de 2009

Inocencia - Relato


Tras su fachada inocentona y sus ojos grandes llenos de pureza, se encontraba la persona más terrible, inmunda, sucia y malvada que el mundo jamás pudo haber imaginado. Ella era la falsa moneda, de la que no te esperas las fechorías hasta que las ha hecho. Y así un día, entre maldad y maldad, al fin su fachada fue puesta al descubierto y el desprecio de las todas las personas a las que amaba fuer a dar contra ella, y en su tristeza al darse cuenta de lo que había sido, murió en la mísera miseria.

-Te has manchado el vestido -dijeron-. Lávalo y pronto la mancha saldrá.

-Adiós, niña mala -pronunciaron en la oscuridad-. Adiós.

Ella ya no les pudo oír, ya no moraba allí. Ella era la que en su inocencia se había portado mal,y había sido reducida a escoria por gente que no la entendía y que no entendería jamás a los que eran como ella.

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